partifiEn ocasiones toca preparar una pieza para un conjunto, pero solo tenemos la partitura completa para todo el grupo. Entonces necesitamos crear particellas y, en esta ocasión presentamos una herramienta (bastante básica) que ayuda ha realizar este laborioso trabajo: Partifi.

Esta es una web en la que el “corta y pega” de cada línea instrumental se automatiza para generar cada una de las particellas. Para ello se sube un fichero PDF con la partitura completa, y Partifi intenta identificar automáticamente la posición de cada línea, un sencillo interfaz permite corregir las detecciones y nombrar cada una de las líneas a que instrumento pertenece. Al terminar genera un documento para cada instrumento en formato PDF. El acabado final no es perfecto, pero ayuda bastante a generarlas de una manera rápida y saca de mas de un apuro.

Además, Partifi se conecta IMSLP (International Music Score Library Project) para poder usar las partituras libres, de caracter histórico, que hay allí.

Según comentan en su web: “está hecho por músicos y para músicos” Es una herramienta gratuita y que permite compartir de manera pública los resultados creados por los usuarios.

[Vía: Papeles de música]

Si has soñado alguna vez con ser parte de una orquesta, ahora es tu momento.

No hablamos de una orquesta cualquiera, sino de una planetaria: la Universal Orchestra. Google,  junto al Museo de Ciencia de Londres han colaborado para crear el proyecto bajo el marco de  ChromeWebLab.

¿Y en qué consiste?  Nada más y nada menos que en formar parte de una orquesta desde tu casa y tocar instrumentos reales del museo al unísono con otros cientos de personas alrededor del planeta. Varios robots instalados en el museo se encargan de convertir los toques musicales virtuales del usuario en algo tangible.

El vídeo a continuación os muestra las capacidades que tiene el invento:

¿Y cómo funciona?

Una vez que decidimos unirnos al experimento, debemos decidir si tocar “en vivo” en el Museo de Ciencia de Londres escogiendo “Play in Museum” o en una plataforma online creada para “practicar” antes de lanzarse al público.

Si eliges el Museo, entras a formar parte de una lista de espera para tocar en directo. Tu sonido se unirá al de otros usuarios y también al de los visitantes del centro que interactúan a la vez.

Con la opción “Play Online” utilizas un secuenciador al que vas añadiendo notas a canciones creadas por otros. Permite la opción además, de guardar  la sesión y saber qué instrumentos tocan otros usuarios y desde dónde. También se puede cambiar de instrumento si queda alguno libre.

Creación colectiva universal. Las posibilidades alcanzan grados insólitos al unirse la red y la tecnología robótica. Cientos de músicos mostrando sus mejores habilidades creativas a través de internet, interconectándose. ¿Qué nuevas oportunidades nos deparará el futuro en unos años?

Vía: NEOTEO

 

Descubrimos un nuevo mundo en las galletas:  la galleta de Tina & Tin, una “galleta musical”. Lo que no sabemos es si con las prisas del desayuno y la preparación de los niños para el colegio, los padres se podrán parar a leer con su smartphone el código QR que viene con estos dulces matinales.

La galleta permite acceder a la aplicación Tina & Tin para smartphones a través de un código BIDI con más de 1600 canciones gratuitas disponibles para iPhone, iPad, Android y Blackberry.

El proyecto de la aplicación de canciones personalizadas Tina & Tin comenzó en febrero de 2012, con la unión de Vanatur, Music Hit Factory y Goyo Feo. A través de las redes sociales, especialmente Facebook,  consiguieron llegar a su público objetivo: madres hispanohablantes a las que les podía interesar una canción personalizada para sus hijos , creando “Tengo una canción para ti”.

Tras programar también aplicaciones para facebook, con las que la cifra de fans aumentó notablemente, el proyecto se volvió dulce literalmente. En Abril la Confitería Holguera, de Tomás Holguera y Marisol López, comienza a fabricar las primeras galletas con música. Con ellas, se podía acceder directamente a la aplicación Tina & Tin a través de un código QR impreso.

Y por fin a finales de mayo, se empiezan a comercializar los primeros packs de dos galletas Tina & Tin, una con el código BIDI y la otra con el logo.

La aplicación, que se ofrece en versión de pago y gratuita para iPhone/iPadAndroid y BlackBerry, tal vez  es mejor dejarla para la merienda, donde los niños están más tranquilos y sin las prisas de la mañana, no sea que se nos atraganten al tratar de cantar y comer a la vez.

 

Vía: AECOOLHUNTING

¿Existía la tecnología musical en la antigüedad? Para los Sumerios, desde luego. Sus tabletas de piedra eran el más alto avance tecnológico de archivo musical.

Vamos a hacer un largo viaje en el tiempo. Nos remontamos 4000 años atrás. Nippur, Irak. Observamos una tabla con escritura cuneiforme. Es la primera encontrada con notaciones musicales, en la que se ofrecen instrucciones precisas para representar piezas sonoras. En ella, se indica al intérprete el número de cuerda que debía sonar en su instrumento.

Estamos en Mesopotamia bajo la Dinastía Ur. El Rey Shulgi se adjudicaba haber establecido la teoría de la música, el dominio de varios instrumentos y el poder de “delinear sus movimientos ascendentes y descendentes”

Investigadores actuales nos brindan la transcripción al inglés de la pieza:

 

 

 

 

 

 

 

Los que custodiaban la música se llamaban “Kalutu” y eran sacerdotes, matemáticos y astrólogos, un perfil bastante distante del músico actual, pero igual que hoy en día, para ellos “poder guardar los sonidos y representarlos” era un gran avance tecnológico, aunque fuese en un pedazo de roca que sabían, duraría miles de años hasta llegar a nuestras manos.

 

Vía: PAPELESDEMUSICA

 

Mohawked, el robot batería

11 septiembre, 2012

Este vídeo desde luego no puede dejarnos indiferentes: un robot tocando la batería. Se llama Mohawked y su padre es Frank Barnes.

Aunque no vamos a ponernos muy exigentes con el pobre bicho de metal, lo cierto es que decepciona, y es que parece que las cuatro patas estilo arácnido no le dan para mucho.

Con su cabeza llena de pinchos y gafas de sol al más puro estilo punk, trata de mostrarnos empatía siguiendo el ritmo con un sistema de aire comprimido. La creatividad sólo aparece al final del concierto, donde consigue variar algo el ritmo de la canción.

Frank Barnes, creador de éste particular músico, ofrece en su página web algunos portentos parecidos, como un robot bateador de béisbol:

Y al final, aplausos. Mohawked ha interpretado Blitzkrieg Bop de The Ramones con sus dos piernas, cuatro brazos y cabeza con sistema de aire comprimido.  Sólo le falta una  leve reverencia al público para ser más artista.

 

Vía: NOESFM